Similitudes entre ‘El Ilusionista’ y ‘El truco final’

Hay dos películas que me cautivaron: The Illusionist (2006), de Neil Burger, con Edward Norton encarnando a un misterioso ilusionista, y The Prestige (2006), de Christopher Nolan, con otro ambicioso reparto (Christian Bale y Hugh Jackman como dos magos rivales, y otros secundarios importantes como Scarlett Johansson y Michael Caine). Tanto me impresionaron en su día que, para emprender mi actividad en la red, tomé el nombre de uno de ellos –The Yllusionist– y la frase “leit motiv” del otro, ‘quiero que estés atento‘. Dos grandes filmes, bastante comerciales ambos, que saltaron a la gran pantalla el mismo año, generando situaciones tan divertidas como la habitual “¿Has visto El truco final? – Creo que sí, ¿es una de un mago…? No, espera, es que creo que hay dos, ¿no?”. La gente, en efecto, suele confundir los títulos.

En la red, por lo que veo, casi todo el mundo coincide en que está más lograda la de Christopher Nolan. Debo decir que comparto esa opinión, aunque hay que reconocer el mérito de The Illusionistsobre todo por su dirección artística y su sutil siembra de información, así como por su atrevimiento al tratar una trama social y personal a partes iguales.

Puesto que sería bastante agotador tratar las diferencias tanto de guion como de dirección, voy a limitarme a señalar ciertas similitudes bastante llamativas.

Sombreros

1. Primera escena

Ambas comienzan in media res, en un momento crucial. Eisenheim está a punto de ser detenido por el inspector y Angier acaba de caer en la caja de agua, siendo Borden acusado por ello poco después. En ambos filmes, lo siguiente que se hace es un flashback hacia el comienzo de la historia, con el avance del cual se llegará a este punto ‘A’ que misteriosamente se nos ha mostrado, para comprender su origen y poder así avanzar a partir de ahí hasta el final.

2. Trucos de magia

Sobra decirlo, pero en ambas películas se recurre a ellos, en dos sentidos:

  • El truco de magia como parte del espectáculo, intentándole dar un toque realista al revelar parte de cómo se hacen (el cuaderno en el que se explica el truco del naranjo, el doble que sustituye a Angier, etc). 
  • El truco de magia extraído de los escenarios y utilizado por los protagonistas para lograr lo que se proponen. Eisenheim quiere escapar con la Duquesa, mientras que Bordem quiere salvarse de la horca y devolverle un padre a su hija.

Además, algunos trucos se repiten casi como guiños, como el de extraer monedas, pelotas o animalitos de la “oreja” de otra persona, siempre con el mismo gesto, o el objeto de atrezzo de la pelotita de plástico (la que Bordem da a su hija y la que Eisenheim utiliza para demostrar al inspector que todo tiene su explicación).

3. La trama amorosa

En The Illusionist es la principal motivación del protagonista. En cambio, en The Prestige tiene más que ver con una subtrama para ambos protagonistas; las dos, además, terminan bastante mal, haciendo palpable que el ansia de poder puede acabar derrumbando lo que realmente importa. Podemos decir que en ambas películas la relación amorosa pasa por el oficio del ilusionismo, pues una es ayudante y otra -la Duquesa- es objeto de un truco de escapismo.

4. Disfraces

DisfrazA nivel anecdótico, ambas películas recurren varias veces al arte del disfraz. Angier se ‘disfraza’ de Lord Caldlow cuando se supone que debería estar muerto; el gemelo de Bordem y él se van turnando los disfraces, a la vez que entran disfrazados en la función de Angier. En The Illusionist, el ayudante de Eisenheim se disfraza de forense (copiando así la figura del cómplice que tenemos en las narices pero que pasa desapercibido, como el gemelo de Bordem), el Príncipe se disfraza de paisano para entrar en el espectáculo y el propio mago se disfraza al final para pasar desapercibido a los ojos del inspector.

5. Supuesta explicación científica no demostrada al público

Si se recurriera a un truco “fácil”, sería aburrido. Si se recurriera a un truco “imposible”, sería inverosímil. Por eso, ambas películas recurren a trucos que, pese a ser casi imposibles, resultan mínimamente verosímiles. Y esta verosimilitud se ve reforzada por ciertas explicaciones vagas que se hacen, o por comentarios de otros personajes al ver los trucos.

En El truco final, Tesla ha fabricado esa máquina clonadora tras mucho experimentar con sombreros (y con un gato). Se explica que ha intentado medir el lugar en que aparece sin dañar la materia, se habla de una máquina con un alto precio y un alto coste (brillante distinción). La gran pregunta que surgiría en el espectador es: ¿y qué hace cada vez con el clon que aparece? Y esta es la gran y escalofriante cuestión: lo mata ahogándolo en un tanque de agua, como murió su esposa tiempo atrás. En cualquier caso, entramos en el pacto de lectura, intentando no comernos mucho la cabeza con qué pasaría si no consiguiera matarle, si son realmente la misma persona duplicada (polémica cuestión de la clonación), etc.

En El Ilusionista, esta explicación se hace de un modo muy sugerido pero poco profundizado. Se ve un poco por encima el cuaderno en el que se explica cómo se hace el naranjo, el boceto del colgante (imposible, por cierto, basta con ver el cambio de plano que hacen siempre antes del segundo despliegue) con apertura secreta y retrato en el interior, etc. Acerca del gran truco de hacer aparecer a los muertos, se sugiere que es fruto de una técnica muy avanzada y desconocida en Inglaterra, asiática a juzgar por el aspecto de los cómplices del mago. Supone otro pacto de lectura enorme, como el truco de la espada que no se despega del suelo. En este caso, es mucho más efectista que El truco final, puesto que cuesta imaginar que ningún mecanismo ideado por Eisenheim pudiera lograr nada de lo que vemos, desde lo del pañuelo del principio hasta lo del espejo y la mujer encapuchada. Pacto de lectura que deja lugar a una historia bastante más mágica y menos técnica, también más “inocente” justamente por esto.

6. Una gran actuación final 

En ambas películas, el momento crítico de la historia coincide con una gran actuación. Angier desaparece y, en lugar de reaparecer, deja que detengan a Bordem, que ha ido a investigar bajo el escenario. Eisenheim también va a ser detenido, pero resulta que él mismo era un holograma y consigue escapar de todo el despliegue policial.

Prestige

Ilusionista

7. Ambigüedad moral, y el más malo termina enloquecido y muerto

Hay más ambigüedad moral en los personajes de El truco final. Cuesta ver cuál de los dos es más culpable que el otro, aunque al final simpatizamos más con Bordem por el simple hecho de que es víctima y está su hija de por medio, mientras que a Angier sólo le importa su venganza. Aún así, ambos personajes tienen una conducta más que cuestionable, desde el nudo doble que le hace Bordem a la mujer de Angier y le provoca la muerte, hasta cuando Angier intenta matar a Bordem y sólo le hiere la mano, pasando por la humillación pública  de Angier en su propio espectáculo y el hermano gemelo e Bordem enterrado vivo en el cementerio.

Eisenheim, en cambio, nos parece un personaje mucho más noble, pese a la maquiavélica -pero inevitable- maquinación que lleva a cabo en contra del Príncipe. Pero, insisto, mucho menos ambiguo y mucho más heroico, pues la finalidad que persigue es el amor y no pisotear a nadie ni la obsesiva ambición de éxito.

El antagonista de ambos termina muriendo tras llegar a la cúspide de su maldad y su locura; el Príncipe se suicida y Angier muere disparado por Bordem, ambos sabiendo que ya no les quedaba nada, pues habían cavado su propia tumba.

8. Clímax con flashback y resolución positiva

Por último, ambos terminan de un modo muy similar. El inspector, Bordem y Angier descubren, junto con nosotros, qué se ha estado tramando durante toda la película. Y esto ocurre en el clímax final, utilizando una secuencia de flashbacks (algunos de ellos los hemos visto, otros estaban implícitos, he ahí la gracia de utilizar los flashback), tanto de imágenes como de diálogos, con una increíble música que pone los pelos de punta.

Tras esta revelación, ambas películas nos dejan con una escena dulce: Eisenheim va a vivir con su amada y Bordem regresa con su hija, aunque en El truco final se nos deja con cierto mal sabor de boca (increíblemente impactante, todo sea dicho) cuando se nos muestra lo que de verdad había en los tanques de agua; cadáveres de Angier. Debo decir que, pese a haberla visto tantas veces, la última escena de El truco final sigue resultándome escalofriante.

Finales

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3 respuestas a Similitudes entre ‘El Ilusionista’ y ‘El truco final’

  1. Pingback: Creador de TheYllusionist | Josepmaria Anglès

  2. Zdana Romero dijo:

    No sabía de las similitudes acerca de estos dos films, viéndolo de esta forma vaya que se parecen aunque sin duda El ilusionista con Edward Norto me gusta muchisímo más, creo que tiene más presencia en el papel hace poco volví a verla en HBO online y sigue gustándome la forma en que termina con ese truco final, creo que es excelente.

  3. Pingback: Creador de TheYllusionist | Josepmaria Anglès

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