“Només d’entrar hi ha sempre el dinosaure”: un lamento desde la Posmodernidad

Ya está aquí la propuesta de Els Amics de les Arts para 2014. Como era de esperar, es uno de esos discos que hay que escuchar y releer varias veces para empezar a disfrutarlo, pues la mayoría de las canciones son historias, esta vez, llenas de subtexto, de preguntas existenciales. La muerte, lo perecedero, el amor en su vertiente más cruda y menos romántica, una generación posmoderna que empieza a estar cansada de tantas promesas sin cumplir. Parece que todo lo bueno se acaba, que la salud, la juventud y la belleza no son para siempre, que el amor empieza como un cuento de hadas pero después se complica y exige tomar decisiones y sufrir, sufrir y sufrir. En medio del disco encontramos algún halo de esperanza como A mercè d’un so, pero en la gran mayoría, como veréis, se nos hace pensar un poco más en nosotros mismos, hijos de esta época tan desconcertante.

Esta vez, a diferencia de lo que hice con Atletes, baixin de l’escenari, analizo el disco en castellano, y he traducido también las letras. La única finalidad es hacer que lleguen a más gente, a más amigos míos. Espero que estas líneas os ayuden un poco más a saborear, disfrutar y comprender este disco que nos va a acompañar durante muchos meses. Además, abajo de todo os propongo una encuesta para que votéis las tres que más os han gustado.

Por cierto, que Joan Enric Barceló, cantante y guitarrista de Els Amics de les Arts, recomienda la lectura de este análisis! GRÀCIES!!!

joan enric

Varios días después, felices coincidencias, le pude agradecer el tuit en persona en un encuentro casual durante la Diada de Sant Jordi.

1. Museu d’Història Natural

Primera frase: el título del disco. Se abre la lata de un disco que va a estar plagado de cuestiones complejísimas cuyo denominador común es el anhelo de eternidad en contra de la evidencia, más firme con los años, de que todo se termina. Melinda está en el Museo de Historia Natural, el cual lleva años absolutamente igual: los esquimales, los huesos de un oso, los neandertales, incluso los rótulos de cada vitrina… Todo está congelado, nada cambia. Excepto Melinda. Es brillante, por cierto, el piano de Dani Alegret.

La canción recurre a una imagen mágica: ¿y si Melinda, por estar ahí dentro, se volviera inmortal? ¿Si dejara de envejecer y se congelara en ese instante en que lo tenía todo por delante? Melinda se convierte, precisamente, en la esencia del museo (la otra cara de la moneda de esto la encontraremos en La dona vestigi). Con el aura que desprendes se impone, urgentemente, una revisión de los clásicos. Parecen solicitar un giro de última hora en el rumbo anti-antropológico que estamos tomando. Tal vez deberíamos dejar de estudiar lo estático (la historia, el arte) en cuanto acumulación de datos cuantitativos, y empezar a pensar en quiénes somos nosotros, los de hoy, y qué tenemos que ver con los de ayer. Qué hace tan deseable la belleza y la juventud que parecen ser, como dijo Oscar Wilde, “lo único que merece la pena poseer”.

Nada más entrar siempre está el dinosaurio, los huesos de un gigante furioso, desafiante, recibe los flashes. Y más al fondo, por orden cronológico, los dos neandertales todavía pasmados mirando la llama, no se han movido ni un palmo. Los esquimales que hace muchos años que sacan el pez del lago helado. Un estruendoso altavoz hace brisa en bucle. Colgando de un hilo, una gaviota migrando permanentemente, la alondra, el fumarel… El texto de debajo aún es el mismo. Melinda! Te paras en un rincón. El vigilante se acerca para saber si te encuentras bien o no. Pero tú ni levantas la cabeza. Dintro de ese museo -oh, gran verdad!- tú sí que has cambiado. Melinda, tú sí que has cambiado. El museo convoca a los operarios para trabajar de noche. Mañana es día de abrir la nueva sala. Una hora antes las colas son inmensas: grandes intelectuales, turistas orientales, curiosos, críticos… Ya se puede empezar a entrar. Melinda, que tú eres la gran atracción! Se te ve tan guapa de joven que la gente grita, grita de admiración. Por siempre en ese instante en que estabas llena de vida y lo tenías todo por delante. Melinda, ahí eres la esencia de todo. Para los críticos, los paradigmas y cánones por los que se regían están obsoletos de repente. Que con el aura que desprendes se impone de forma urgente una revisión de los clásicos. Que eres joven eternamente, Melinda. Melinda, pero ahí fuera pasa el tiempo. Melinda, tú ahora estás distinta. Melinda, pero eso no tiene por qué ser malo.

2. Corredor de fons

Una de las más inquietantes debido al caos acústico y electrónico. La letra también es de las más catastrofistas: compara al hombre de hoy con un corredor de fondo (quizás aprovechando la fiebre del running que ya es cartel de Decathlon). Vivimos como caballos con la mirada al frente: no hay canciones que nos detengan unos segundos para pensar en lo que nos están diciendo. Empujones, maratones, pero pocas decisiones. Tememos estar un minuto en silencio: antes que eso, sacamos el móvil y pensamos a ver con quién podemos charlar un rato. O escuchamos el último álbum del grupo de moda. O vemos vídeos chorras de Youtube. Ya no rezamos, ya no pensamos. Consumimos información día y noche para no “desconectarnos del mundo”. Tenemos mucha prisa, como se dice, por no hacer nada.

En la canción, a este corredor, tan en forma pero tan vacío por dentro, le sucede lo que a veces tiene que suceder para darnos una bofetada: accidente de coche y se congela el instante en el que está a punto de morir. Como El que val la pena de veritat, de Els Pets. Ya nada parece ser tan importante. La hipótesis pone los pelos de punta.

Oh, corredor de fondo! ¿No hay canciones que te detengan unos segundos? ¿Ni días en los que sospeches que hay mundos a sesenta pulsaciones? Oh, corredor de fondo! ¿Y qué me dices de las contradicciones? Oficinas y reuniones. Minuteras y pulmones. A empujones, tropiezos y revolcones. Más que días, maratones. Pero tan pocas decisiones. Oh, corredor de fondo! De noche, caray, qué prisas! Y claro, no te lo esperas. Haces golpe de volante y el coche… ¡Pam! Tres vueltas en el aire. Congela la imagen. Y, desde aquí arriba y boca-abajo, ya nada parece ser tan importante. 

¡¡MENSAJE DEL AUTOR!!

Este blog pertenece a Josepmaria Anglès, cofundador del grupo Els Valents, un proyecto joven que trata de abrirse camino en el mundo audiovisual aportando contenido de calidad. No pedimos dinero por ello, pero si te gusta este análisis, estaríamos muy agradecidos de contarte entre nuestros fans de la página de Els Valents.

No hacemos spam 🙂

Gracias por detenerte en estas líneas, ¡¡que sigas disfrutando del análisis!!

3. Ja no ens passa

Fue el single-aperitivo de este nuevo disco, y es comprensible: musicalmente es de las que más engancha, el videoclip les quedó bastante chulo y la letra es algo muy reconocible para una gran parte del target (mayores de 25-30 años): ya no nos pasan muchas cosas que parecían eternas. Els Amics de les Arts se siguen haciendo mayores, como ya empezamos a notar en el disco anterior (sobre todo en Miracles y Louisiana). La canción, en sí misma, es un lamento amargo y escépticoHemos alcanzado un modo de vivir, en gran parte gracias a la publicidad, tan frenético, tan de estar on fire y de atrapar el momento, de gozar de una salud que nunca terminará si la cuidamos, de que nunca moriremos, de que seremos forever young… Que después, inevitablemente, llega un desengaño. Eso es lo que seremos: una generación de desengañados. Como dicen en El Club de la Lucha: “crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock“. Pero tarde o temprano la realidad se nos impone. Nadie nos avisó de que todo esto se iba, que todo era mentira; la vida era lo que venía justo después.

La canción subraya una y otra vez esta idea a través de imágenes reconocibles: ya no salimos de noche, que luego no somos nadie y podríamos ser sus padres! Y las más preocupantes: ya no pensamos que el Destino nos espere con los brazos abiertos, ya no nos enamoramos, que no queremos hacer el primo! Ante esto cabe preguntarse: ¿vivir con un ideal en el horizonte tiene que ser algo exclusivo de los jóvenes? ¿De verdad la vida es justo lo que viene después de lo bueno?

Ya no nos pasa y no nos ocultamos, que llevábamos años haciendo el papel, fingiendo que cada día lo recibíamos como si fuera el primero; “genial, qué fuerte, qué bien”. Ya no nos pasa, ya no estamos tan seguros de que tengamos grandes cosas que hacer y que el Destino nos espere con los brazos abiertos y nos diga “sólo tú podías ser”. Pues ya no nos pasa, tampoco improvisamos a la aventura y “ya veremos!”, el asalto al tren de Glasgow fue un juego de niños. No damos ni un paso en falso, planificamos, no nos arriesgamos, y claro, no nos pasa… Nadie nos avisó, fue de un día para otro, lo echamos de menos. Ya no nos pasa, ya no nos enamoramos, que no queremos hacer el primo! Antes de cazar el oso hemos vendido demasiadas veces la piel, y el daño que hace no lo cura el tiempo. Ya no nos pasa. Mil dólares para el primero que nos traiga aquí a alguien capaz de escribir versos que nos hagan un nudo en la garganta, una canción que nos lo remueva todo, ¿por qué no nos pasa? Nadie nos avisó de que todo esto se iba, que todo era mentira; la vida era lo que venía justo después. Ya no nos pasa, ya no salimos de noche, que al día siguiente no somos nadie, y el día que salimos damos tanto el cante que ya podríamos ser los padres de alguien, y esto ya es demasiado! Ya no creemos a nadie de los que decís saber el camino, que no hay ni un palmo limpio, pero cuando va y os pillan… nada! Aquí todos se hacen los sorprendidos, hala venga, a hacer puñetas todos…

4. El mite de Prometeu

Recordemos brevemente el mito: Prometeo es un titán, amigo de los mortales. Decide robar el fuego a los dioses para que los hombres puedan usarlo, lo cual hace que Zeus se enfurezca, lleno de rabia y envidia, y le castigue sin piedad.

Esta canción va dirigida a una chica que ha dejado al cantante. Lleva una carga de mala leche bastante superior a la de Les meves ex i tu. Él le dice que ojalá, desde este momento, todo empiece a irle de perlas: trabajo, belleza, otros amores… Que llegue a sentirse en lo más alto de la vida, sólo para que, de golpe y porrazo… Lo pierda. ¿Ahora qué tal? ¿Verdad que duele? Una sed de venganza similar a la de Zeus con Prometeo. Y le desea que, a partir de entonces, empiece a caer todo lo bajo que había subido, que conozca el infierno, que muerda el polvo, que te caigan las diez plagas de Egipto sobre la cabeza, que esté tan jodida que vuelva a llamarle a él, pero tan flojo que él ya no la escuchará. El cantante, de algún modo, se considera un dios. Él, sin decirlo, querría ser Zeus para vengarse de ella hasta hacerle suplicar que vuelva. En el fondo, es él quien está hundido, y siente que sería justo que algún día se intercambiaran los papeles. Es lo que sucede cuando vives pensando que la vida te debe más de lo que te ha dado.

Que tan pronto como oigamos este portazo tan conclusivo y pongas un pie en el mundo, te encuentres mucho mejor. Que cruces la calle a cámara lenta y te diga el viento que uno de los dos lo tenía que hacer. Que notes un paso ligero. Que captes todos los detalles, las cosas pequeñas de un día claro, que una magia magnetizante se instale a tu alrededor. Que encuentres un trabajo de lo tuyo y entres el primer día con buen pie. Que los de tu alrededor te encuentren mucho más guapa. Que hagas nuevos amigos, que ninguno te falle nunca. Que descubras en ese vecino a un tipo simpático y divertido que se presente una noche con un buen vino y tal. Que en la comparación que harás con los otros no haya color. Que siempre te siga el juego, ni tanto ni tan poco. Que los años siguientes no os pasen factura, que percibáis siempre las cosas a tiempo. Que te mires al espejo sintiéndote afortunada. Que te digas “soy feliz”, y entonces… Que lo pierdas todo. Ey, ¿ahora qué tal? ¿Verdad que duele? Que caigan sin piedad las diez plagas de Egipto sobre tu cabeza. Que te intentes esconder. Que te acaben delatando. Que los dioses -los viejos y los nuevos- te cojan manía. Que tengas miedo. Que el mito de Prometeo te ilustre de pies a cabeza. Que cuando no puedas más, vislumbres la esperanza, que me grites desde lejos, pero no lo suficientemente fuerte. Ey, ¿ahora qué tal? ¿Verdad que duele?

5. Els bons fotògrafs

Els Amics nos hablan aquí, de un modo muy delicado y sutil (lo he pillado a la tercera), acerca de la muerte (probablemente del suicidio). Un hombre (un fotógrafo, podría ser) se pregunta si todas las personas a las que ha querido acudirán a su funeral, como acto de reconciliación con él, que se había aislado por completo del mundo. Vendréis, parientes lejanos, cuando un teléfono alterado os interrumpa el sueño? Incluso a sus hermanos les dice que, si vinieran, no sería tarde (para perdonarles o sentirse perdonado).

El propio funeral no es el típico tema de conversación, pero es algo que todos hemos pensado en algún momento. Desearíamos que estuviera abarrotado de personas a las que hemos querido, como la última escena de Big Fish. Desearíamos que el aire estuviera barnizado con la luz perfecta que los fotógrafos se pasan la vida buscando, como dice el último verso. De hecho, la metáfora es bellísima: “me he pasado toda la vida buscando la mejor luz; ¿la encontraré, aunque sea al final?“, donde la luz es, obviamente, el ideal de felicidad. ¿Moriremos habiendo encontrado lo que tanto anhelamos?

¿Vendréis, parientes lejanos, cuando el sonido de un teléfono alterado os interrumpa el sueño? ¿Vendréis, amigos de antes, si en medio del diario el corazón os da un vuelco? ¿Vendréis, pequeños? Bien vestidos dentro de un coche diréis: “¿Dónde estamos yendo?”. ¿Vendréis, hoy, hermanos? Si estáis por allí en medio, para mí no será tarde. ¿Vendrás, antigua amante, extraña en medio de extraños? ¿Sabrás, como siempre, vivirlo desde un discreto segundo plano? ¿Vendréis, cipreses altivos? Va! Haced largas sombras que viajen lejos. ¿Vendréis, recuerdos bonitos? Va! Arrancad sonrisas al momento más crudo. ¿Vendrá el buen tiempo, la calma, el sol que va declinando, la luz perfecta que los buenos fotógrafos se pasan la vida buscando?

6. L’hivern (que la van abduir)

Una noche idílica en una cabaña perdida en el bosque; una aventura con una mujer que está comprometida. La canción empieza remarcando que incluso en una cabaña perdida se puede ser infinitamente feliz si vives del amor; nada hay más bello en esta vida que caer en la cuenta de esto. Sin embargo, él la pierde, y quiere recordar esa pérdida como si ella hubiera sido abducida por extraterrestres, desapareciendo como un punto en el cielo; destaco el estupor de la canción ante la grandeza del cielo (en este caso de la oscuridad), que me ha hecho sonreír recordando “un cel que no te l’acabes” cantado como “diu que un dia hi hem d’anar” de Louisiana o els camps de cotó. Basta con enamorarse una vez para experimentar que el mundo se podría haber acabado aquí; nunca he tenido algo tan claro.

Él vuelve a verla, años más tarde; ella, inconfundible, está columpiando a un niño en un parque. Tiene una nueva vida, con otro hombre y con un hijo. El cantante se acerca lentamente a ella y le confiesa algo que tampoco es difícil afirmar después de una ruptura: el invierno fue largo, mucho más largo que cualquier otro. Se trata, así pues, de una canción melancólica, de un amor no correspondido, de años y años de dolor por haber perdido a aquella que parecía responder a todo el deseo de felicidad.

Yo nunca hubiera dicho que en una cabaña se podía ser tan feliz. El sol por la mañana, el olor de la madera… Allá no se puede combatir con la pereza. Parecía que el tiempo no se acordaba de que nos habíamos perdido allá ne medio, el mundo se podría haber acabado así… Nunca he tenido algo tan claro. Recuerdo la noche, es como si fuera ahora: una ventana se puso a vibrar, afuera un ruido que se nos acercaba: ¿qué será? ¿qué será? Y entre la oscuridad, de repente, cerca del tronco de un viejo pino, trepaba una columna de luz, se callaron todos los grillos. “Me vienen a buscar”, dijo. La luz la rodeó. Un pie desenganchándose en medio del bosque. Nunca he visto nada tan claro. Un cuerpo alzaba el vuelo a contraluz, poco a poco, hasta convertirse e un punto. Y cuando se apagó, aquella noche el cielo era grande, mucho más grande que ningún otro. No te puedes imaginar lo raro que ha sido encontrarla esta mañana en un parque. Columpiaba a un niño. Hubiera reconocido aquella pose a diez mil años luz de distancia, y su gesto de colocarse bien el pelo. Y me he ido acercando, reconstruyendo el instante en que el cielo la absorbió más allá del universo. Nunca he visto nada tan claro. Tenía mil preguntas en el cerebro, dándose de hostias para salir la primera. Cuando ella se ha girado sólo le he dicho: “el invierno fue largo, mucho más largo que cualquier otro”. Nunca he tenido nada tan claro. 

7. Noble art

El noble arte de discutir, ceder al corazón y pedir perdón. Al principio piensas la estrategia del reproche: piensas réplicas, contrarréplicas, argumentos. Cargas las armas. Esperas a que se dé el momento preciso. Empieza la batalla. Y, efectivamente, la dejas KO. Te vas a casa con la cabeza bien alta. Ella, tal y como habías planeado, llega. Te preparas para la discusión, para el segundo asalto. Sin embargo… Silencio. Ella dice: “te quiero”. Jaque mate. Todo se va a la mierda. Te rindes: “Yo también”.

Un coro tipo Beatles acompaña a esta canción, cuya estructura comparativa recuerda un tanto a 4-3-3. El amor siempre desborda todos los argumentos, toda la contrariedad. Preciosa letra y original composición.

Contemplar las variables. Definir una estrategia, un plan conciso. Colocar una serie de trampas. Calcular por dónde puede intentar huir. Llevar a cabo simulacros. Si detectas fugas, incidir. Cargar todas las armas. Esperar el momento preciso. Atacar brutalmente, coger al oponente por sorpresa y, entonces, fríamente, ejecutar ese gran plan con sutileza. En un gesto de magnificencia, otorgarle clemencia e irte con la cabeza bien alta. Escuchas la puerta de la escalera, un tintineo de llaves que giran; ya está aquí. Comprobamos quién es el más diestro en el noble arte de discutir. Empezamos mal; de momento, una puerta entreabierta. ¿Es un truco? ¿Un engaño? Un largo silencio que te desconcierta. A traición, una voz dice: “te quiero”. Aparece, se te acerca y te hundes por momentos. Y, como siempre, hace touché. Te rindes: “yo también”.

8. M’he aficionat al ball

El chico necesita superar una ruptura. Lo que te dicen siempre de que intentes distraerte, ir con otra gente, hacer cosas nuevas… Pues él decide aficionarse al baile, algo que nunca le ha llamado la atención especialmente pero que te hace dejar la mente en blanco para la música. A última hora llega una chica que va a ser su pareja. Y empieza a haber feeling, hasta que en la actuación final lo hacen bastante bien. Ella le dice que podrían verse algún día, quedar para merendar. Y él, triunfal, le dice a la chica con la que lo ha dejado: puede ser otra forma; tener a alguien al lado, ahora que priorizo no pensar en ti.

La canción no tiene mucha más profundidad que la de un chico que trata de superar cuanto antes el luto emocional de una ruptura, y lo mismo la chica; consuelo mutuo. Vemos en Els Amics una actitud bastante más comedida que en Les meves ex i tu o L’affaire Sofia.

Me he aficionado al baile. Empecé por obligarme a salir. Nunca he tenido facilidad por el ritmo, pero ahora me he aficionado al baile. Es un mundo que ves por la tele y dices: “¿pero estos qué hacen?”. Pero hay toda una técnica que se adquiere con años de esfuerzo y disciplina, de entendimiento con el compañero, para liberarte a la música dejando la mente en blanco. El primer día, claro, hicimos parejas y éramos impares. El profesor me dijo: “No se preocupe, alguien se apuntará”. Y al cabo de un mes, entró una chica guapa que está sola como yo, que intenta recuperarse de un socavón inesperado que le ha dejado secuelas que intenta maquillar en casa paso que hace de tanto, mambo y cha-cha-cha. El domingo debutamos, en el pabellón montamos un acto sencillo. Por la noche no las tenía todas conmigo, me costó dormir. Pero hoy me he visto capaz de hacerlo. Hemos hecho el último ensayo y nos ha quedado bastante bien: todos nos han felicitado. De pie, allá, aplaudiéndonos, compañeros y profesor han coincidido en decirnos que hemos hecho una evolución. Y ella, tras un largo silencio, me ha dicho que ya se siente a punto para vernos algún día, hacer un cine o merendar juntos. Puedes ser otra forma: tener a alguien al lado, yo que ahora priorizo hacer cosas para no pensar en ti. Me he aficionado al baile.

9. A mercè d’un so

Canción épica, bélica. Castillos, guerras, honor y coraje. Un pueblo, puede que medieval, espera las órdenes del rey. Todo depende del sonido del cuerno del vigilante de la torre: “ya vienen”. Su futuro está en sus manos. Su futuro está a merced de un sonido.

Por el tipo de historia, no podemos no recordar La cançó del soldadet, de Manel. Sin embargo, esta no es un cuento para niños, sino una canción que trata de aunar las fuerzas de un pueblo contra el enemigo. Con valor, promesas y dignidad. Es trepidante, frenética. Te acerca a la piel ese momento de adrenalina previo a una gran batalla. A un momento decisivo. Gracias al comentario de uno de vosotros, sé que se refiere a Juego de Tronos, una serie que todos Els Amics, a excepción de Ferran, han visto de cabo a rabo, sobre todo Joan Enric. ¡A ver si algún día les ponen como banda sonora! Es tan brillante que podría asociarse a muchas más películas o relatos, incluso bíblicos. Impresionante. Cientos de caballos galopan entre los pentagramas de esta partitura.

El vigilante de la torre de vigilancia se tendrá que frotar los ojos para confirmar que eso no es una alucinación. Distinguirá siluetas humanas bajo el gigante de polvo. Hará sonar el viejo cuerno las tres veces. Y la historia, aquí, señores, quedará a merced de un sonido resonando entre montañas. Que alguien lo escuche, por favor. Una ciudad entrando en el anochecer de repente se detendrá. Nadie de ese mercado se lo querrá creer. Entre miradas y manos a la cara, silencio sepulcral. Alguien gritando al cielo dirá: “Ya vienen”. Puertas cerrándose, arqueros en la muralla cubriendo los baluartes, relinchos de caballos, ruido de espadas. Antorchas encendidas, adioses y promesas. Todos a defender. La noche caerá por fin. Nadie se esocnderá. El estruendo de un ariete. La ciudad mirando al Rey, que dirá con voz poderosa: “Encomendaos todos al Cielo y luchad con todo y más, que será hoy cuando se decida si mañana todo es nuestro o si mañana no somos nadie!”.

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10. Apunto Shakespeare

Una vez más, como se hiciera en L’home que dobla en Bruce Willis, el protagonista es un hombre cuyo trabajo, relacionado con las artes escénicas, es tan imprescindible como poco reconocido: el apuntador de las obras de Shakespeare. El director de la obra le ha echado la bronca porque no ha sabido resolver un momento en el que el actor se ha quedado estancado. Él se justifica, explicándole lo que le ha pasado: se ha topado con un verso que parecía escrito para él. ¿Cómo un verso escrito hace 400 años pueda estar hablando claramente de mí? El verso en cuestión es la última frase de la canción, que corresponde a un diálogo de la obra shakespeariana Julio César. Y la anécdota que se cuenta se parece bastante a una escena de Cesare deve morire (2012).

Un rasgo del hombre posmoderno es la facilidad para acabar pensando que estamos en la cresta, de vuelta de todo, que el mundo lo inventamos antes de ayer con una app del iPhone, que hemos superado con creces siglos y siglos de historia imperfecta… Y sin embargo, leemos a los clásicos y vemos que sus dramas no sólo son iguales que los nuestros, sino que a menudo ellos parecen conocerlos mejor. ¿Qué está pasando? ¿No habíamos despegado (es decir, separándonos del lastre del pasado) hacia el progreso? ¿No será que el hombre de hoy sigue siendo el anhelo que ha sido siempre? ¿No será que hemos cambiado mucho en la apariencia, en la técnica, pero poco en el corazón, y esto no lo tenemos presente? Tal vez sea cierto que somos enanos a hombros de gigantes. Enanos ingenuos.

Le juro, por lo que más quiero que lo de hoy ha sido un hecho aislado, que puedo hacer este trabajo los próximos días, usted no debe preocuparse. Que lo leo ahora en casa con más calma, lo haré cien veces si hace falta. Que tendré mucho cuidado, la piel bien gruesa y mañana no caeré en la trampa. Sólo déjeme un minuto y entenderá perfectamente lo que he vivido: El agujero del telón me permitía espiar cómo entraba la gente. Los actores calentaban, los técnicos fumaban. Me he ido a mi sitio, impaciente. Y Dios mío! ¿Ha visto usted el arranque? La platea apegada al asiento! Ay, cuando yo ya auguraba una noche excelente, un actor se ha estancado. Un silencio demasiado largo. He mirado el texto intentando ayudarlo. Con un verso he tropezado y dentro de mí algo se ha roto. ¿Cómo puede ser? ¿Cómo lo hace? ¿Cómo un verso escrito hace 400 años puede estar hablando tan claramente de mí? ¿Quién lo sabe hacer? ¿Es humano? ¿Quién tiene el don? ¿Quién es el que no siente pero puede describir lo que otra gente lleva tan adentro? Y entonces, lo siguiente que recuerdo son silbidos de la gente, el murmullo, uno del final que se levanta, de repente luces en la sala, el proscenio escupiendo el telón. Un actor de mirada feroz hacia mí diciéndome nombre de cerdo. Con el dedo me señalaba. Señor, cómo gritaba! El de sonido le aguantaba, por suerte. Si se pudiera poner en mi lugar entendería lo fuerte que hay que ser cuando hay un verso que dice así (disculpe que no sea demasiado preciso): “Los valientes sucumben a la muerte una sola vez y los cobardes, señor, mueren constantemente”. 

11. La dona vestigi

Una letra terriblemente trágica. La mujer vestigio. Los restos de una mujer que fue algo similar a una diosa: hermosura, movimiento, encanto. Hoy, una chica paralítica que apenas puede hablar. Obedeciendo al comentario de una lectora, suponemos que la mujer vestigio vivió el exilio en la guerra civil. Hoy, anciana y enferma, apenas recuerda nada. Sólo sonríe, postrada en su silla.

La canción, con cierta crueldad, coloca a la mujer vestigio en un circo. Qué maravilla, pasen y vean! Por favor, aplaudan! Siguen en la línea de la gran mayoría de canciones del disco: lo bueno se acaba, la juventud no es para siempre, nadie nos avisó de que esto podía pasar. ¿Qué nos queda después? En este caso, ser vegetales de los que compadecerse.

La canción tiene un toque agridulce, ambiguo. Por una parte, es un homenaje a esa mujer, y junto a ella, a todas las personas que han sufrido la enfermedad (alzheimer, cáncer, paraplegia). Lo que fue, lo que tuvo que sufrir. Por favor, aplaudan. Por otro lado, pone a los ojos del mundo cómo estas historias se valoran según su extravagancia, según lo impactantes que sean, según si pueden ser un número de circo.

Atención, señoras y señores: el número que viene a continuación no lo hace ningún otro circo del mundo. Es todo un prodigio! La mujer vestigio! De pequeña, un culo en mal asiento, nunca con miedo de ir a contracorriente. Siempre una chispa en los ojos, una voz tan dulce que aun resuena en las cabezas de algunos. Cómo hacía ir de bólido a los hombres! Cada agosto en la Festa Major toda la velada era suya. “Miradla cómo baila!”, todos comentaban. “Dios mío, parece un ángel!”. Si supieseis lo que vivió… Se podría hacer una gran película de acción, de huidas y cárceles, y aquí -poca broma!- de niños que se hacen hombres, de montañas y rincones. Mírenla! No se mueve desde hace tiempo. No sonríe ni sabe de qué hablamos. Hace mucho que ha perdido la voz. Qué maravilla… La mujer vestigio… Pasen y vean! Por favor, aplaudan!

12. Preferiria no fer-ho

Volver a intentarlo con la ex pareja después de varios fracasos. Él preferiría no hacerlo, pero aún así lo va a hacer. Por pura inercia.

La canción es totalmente desesperanzadora y culmina con la última frase: no hay motor más engañoso que la esperanza, no va más lejos quien más se cansa. El chico preferiría no hacerlo, pero se verá arrastrado por la circunstancia y terminará dándole una enésima oportunidad a la relación. Tengo que decir que no me gusta demasiado. No me parece muy oportuno terminar un disco con una canción así, la verdad. Por mucho que hable de una realidad que muchas veces está ahí.

Y cargados de buenos propósitos, ahora a aferrarnos a un clavo ardiente. Un “venga!” marca de la casa y confiar en que sople el viento. Preferiría no hacerlo. Pese al esfuerzo en decorarlo, sabemos que aquí ya hemos estado antes. ¿De dónde sacas las fuerzas para creer en lo que tantas veces se ha hundido? Preferiría no hacerlo. Qué cabrón, el amor, que hace confundir flores y mierda, encontrar belleza en una grieta. Qué cabrón, el amor! Se va sin dejar rastro y nos deja solos con el pollo. Si nos rendimos ahora a la evidencia nos queda más de media noche. Voto por descorchar una botella. No me escucharás irme por la mañana. Preferiría no hacerlo y bailar. Por lo menos hemos aprendido que uno no debe decir siempre lo que piensa, que se puede follar con amor y sin él. Que no hay motor más engañoso que la esperanza, no va más lejos quien más se cansa. 

Mi clasificación

Como hice con el último disco de Manel, os propongo mi ránking del disco:

  1. A mercè d’un so. Consigue ser marchosa, épica y esperanzadora. Da ganas de luchar hasta la muerte y de contar historias verdaderas. El único defecto es que no hayan añadido una estrofa más.
  2. Apunto Shakespeare. Me cautivó la sencillez y humildad con la que se refiere al clásico. Además, la frase del final no tiene desperdicio, tanto por el contenido como por la potencia con la que los cuatro la gritan al viento.
  3. Ja no ens passa. La más pegadiza, la más fácil de entender a la primera. También es la más fácil de tocar en guitarra y es genial el juego de voces de los estribillos y el parón en seco que hacen al final.
  4. L’hivern (que la van abduir). La imagen de la abducción es brutal, y la historia muy sincera y nostálgica. Y me parece sobrecogedora la frase final.
  5. Els bons fotògrafs. La escuché en directo en Palau Robert el día de Sant Jordi y me conquistó. Las imágenes son muy sugerentes y la súplica que hace es de una sencillez aplastante.
  6. Museu d’Història Natural. La historia me ha parecido demasiado confusa, aunque muy sugerente. Sin embargo, me chifla que se turnen las voces en “no s’han mogut ni un pam” con ese piano tan enigmático de Dani Alegret.
  7. M’he aficionat al ball. Me encanta cómo describe los diálogos con el profesor, la aparición de la chica… Una sencilla historia de amor que podría derivar en comedia romántica. Me recuerda un poco a Calgary 88, de Antonia Font.
  8. El mite de Prometeu. Le letra es la ira y los celos convertidos en versos, aunque el estribillo queda simpático. Irónico, pero simpático.
  9. Noble art. La idea es genial, pero se queda en una canción demasiado corta, “te cuento esto rápido y vamos a la siguiente”.
  10. Corredor de fons. La letra es brutal, pero no cuenta una historia concreta, y eso siempre se echa de menos en este tipo de discos.
  11. La dona vestigi. Me ha parecido un poco de mal gusto, pero no se puede juzgar; me gustaría saber qué intención tiene realmente esta canción. Queda bastante eclipsada por las primeras de la lista.
  12. Preferiria no fer-ho. Desesperanza: el amor no tiene remedio, pero venga, intentémoslo una vez más. Última canción del disco y de mi ránking. Es de las que más ha gustado, pero a mí, la verdad, no me convence.

@jmangles91

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13 respuestas a “Només d’entrar hi ha sempre el dinosaure”: un lamento desde la Posmodernidad

  1. sherlock dijo:

    Genial anàlisi de les cançons, desitjo que facis el mateix amb el disc anterior dels amics de les arts!!!

    • jmangles dijo:

      Moltes gràcies Sherlock! La veritat és que hauria d’haver-ho pensat en el seu dia… Fer-ho ara quedaria una mica estrany, en tot cas ho faria d’aquí a unes setmanes. De totes maneres, si vas a Cataloterapia.jimdo.com, alguna n’hi ha, de comentada! (no tan analitzada).

      Salutacions!

  2. Nil dijo:

    No entenc que “Preferiria no fer-ho” sigui l’última, et pot agradar més o menys, però en un disc tan irregular com aquest destaca molt per sobre de la mitjana. Per mi, que ara em trobo en una situació semblant, em dóna la sensació que és de les que més bé ha plasmat un sentiment en una situació donada; per no parlar d’aquest toc “Get Lucky” del final.
    El mateix rànquing de vots ho diu, però vaja, per gustos… (la resta de la teva classificació em sembla bastant ajustada)

    En qualsevol cas et felicito pel teu anàlisi acurat (m’ha ajudat a entendre’n moltes que em semblaven ambigües, tot i que “Museu d’Història Natural” no l’acabo de veure clara del tot encara).

    Gràcies!

    • jmangles dijo:

      Agraeixo molt el comentari, Nil!!

      El que em passa amb “Preferiria no fer-ho” és que em sembla massa cínica, saps? Moltes altres són pessimistes o tràgiques, però aquesta és cínica. Em va sobtar que rebés tantes votacions, i entenc que molta gent, com tu mateix, trobi que retrata una realitat molt propera i molt real. De fet, la música està molt més treballada que “La dona vestigi”; aquesta potser hauria de ser la última del rànking… Ho meditaré!

      Amb “Museu d’Història Natural” em passa el mateix que a tu; entenc la idea, però no em queda clara la història (si és que realment és una història clara i no simple poesia). Si se t’acut alguna interpretació més no dubtis en dir-me-la!!

      Una abraçada Nil!

  3. Lluís Bayo dijo:

    Bones!
    Buscant informació del disc he trobat el teu bloc i m’ha agradat molt l’article.

    Tot i que ja tinc el disc avui he fet una mica d’estudi i primer he seguit l’article de la cançó seguit de escoltar-la per enèsima vegada. Realment he vist coses que no havia notat i m’ha servit per analitzar i gaudir de cada una de les estrofes del disc.

    La meva impressió es que per molt que ho intento no em s’embla millor que l’anterior.
    Musicalment si però segurament per la negativitat que porta no acaba de superar-lo.
    Tot i així es un gran disc i espero que el següent tingui histories originals però no tant negatives!

    Em quedo guardat el teu blog! Ja tens un nou subscriptor.

    PD: +1 al comentari de sherlock t’animo a fer el mateix amb els altres discs.

    Salut!

    • jmangles dijo:

      Milions de gràcies Lluis!! La veritat és que aquest disc s’ha emmarcat molt més en un tema i un to: la fugicitat de la vida i un to malencònic. És veritat que Espècies deixa molta més canxa a la alegria o les històries gracioses com El matrimoni Arnolfini o Carnaval. La veritat és que sembla difícil de superar, però crec que passarà com sempre: amb el temps anirem fent-lo nostre, aquest disc, i ens semblarà superior.

      Vaaaaleee, algun dia em poso a analitzar Espècies!!! 😀

  4. mbeckmac dijo:

    Molt bon blog, cada cançó analitzada amb un detall impressionant, m’ha agradat molt!

    M’agradaria comentar-te una coseta que no sé si te n’hauràs adonat. La cançó “A mercè d’un só” és un clar guinyo a la sèrie de llibres de G. R. R. Martin Cançó de Gel i Foc. En aquesta sèrie hi han uns personatges anomenats Guàrdies de la NIt que protegeixen tot el regne d’uns salvatges que viuen al nord del territori amb l’ajuda d’un gran mur que creua tota la illa d’un costat a l’altre. Es diu que fa molt temps, durant un període conegut com La Gran Nit, existien uns monstres de gel que eren casi immortals i que els encarregats de vigilar el mur feien sonar el corn tres vegades si apareixien, però pensen que només són històries per fer por. Més endavant, en el 3er o en el 4t llibre de la sèrie comencen a aparèixer (Si mal no recordo).

    La meva opinió és que Els Amics han decidit fer-li un homenatge a la sèrie amb aquesta cançó, però és clar, és només la meva opinió. En la cançó “El mite de Prometeu” també hi ha un altre guinyo a la sèrie. Cap al final de la cançó diu: Els Dèus, els vells i els nous. Aquesta frase es repeteix moltissim en la sèrie de Joc de Trons perquè hi han dos grans religions en les quals uns adoren a Dèus antics de fa molt temps i altres a 7 divinitats presonificades.

    Moltes gràcies i, una altra vegada, molt bon blog!

    • jmangles dijo:

      Vaja crack estàs fet tiu!! La veritat és que no he vist ni un de Juego de Tronos ni m’he llegit els llibres…!!! Què grans, aleshores té molt més sentit. De fet, els vaig veure l’altre dia al Palau Robert, el dia de Sant Jordi. Feien broma perquè el Joan Enric és súper fan de la sèrie, així que crec que l’has encertada! Ara mateix ho actualitzo!!

      Una abraçada i gràcies per la aportació! Qualsevol altre cosa que vegis em dius! 🙂

  5. Joan Mallorca dijo:

    Gran anàlisi, m’ha agradat molt!!!
    A disfrutar d’aquestes 12 meravelles!

    Salutacions des de Mallorca

  6. Núria dijo:

    Bones,

    Deu ni do fins on podem arribar els fans dels Amics de les arts!!
    Gràcies pel teu anàlisis, ha estat molt entretingut llegir-lo.
    En general estic d’acord amb la interpretació de totes les cançons a excepció de la Dona vestigi. Penso que és una canço que tracta clarament de l’Alzheimer. Una malaltia que fulmina l’essència de qualsevol persona i en la seva fase més avançada, l’afectació cognitiva i neurològica és total, impedint la comprensió, la parla i realitzar qualsevol activitat de la vida diària, entre elles caminar. Quan a la cançó diu que la dona va viure fugides i pressons, i nens que es fan homes de muntanyes i racons, està parlant claríssimament que va viure la Guerra Civil, havent de fugir i exiliar-se. Per aquest motiu sabem que es tracta d’una dona d’avançada edat.
    Al meu parer no és de mal gust, tot i que a mi particularment, se’m fa un nus a l’estómac. Penso que és maco que hagin fet una cançó dedicada a totes aquelles persones que pateixen aquesta malaltia que les fan caure en l’oblit, en el seu propi i en el dels altres.

    D’altra banda, en la cançó A mercè d’un so, crec que volen fer un “guinyo” al moment històric actual que viu Catalunya… “És avui que es decideix si demà tot això és nostre, o si demà ja no som res”…. Perdoneu però algú ho havia de dir… I estic convençuda que en els concerts després d’aquesta cançó la gent cridarà Independència!

    Per la resta, comentar que la lletra de les cançons estan escrites amb suma intel.ligència com de costum, tot i que la temàtica de la pèrdua, present pràcticament a tot el disc, em posa una mica de mala llet… Jo crec que pateixen la ceisis dels 30 amb la que ens sentim identificats aquesta generació, per això ens agraden tant!!!

    Gràcies i salutacions!

    • jmangles dijo:

      Hola Núria! Tens raó, penso que havia jutjat malament “La dona vestigi”. De fet, aquests dies és la que més escolto…! Realment, encongeix el cor. He arreglat una mica la descripció.

      En quant a “A mercè d’un so”, és força explícit de Juego de Tronos, pel que m’han dit. Ells quatre són molt fans. Podria ser apologia de la independència, o un record de 1714? Potser… Però no s’han volgut mullar, i crec que és barrejar una mica les coses!

      Gràcies pel comentari, salutacions!

  7. maxi dijo:

    Muy interesante el análisis!
    Como ya han mencionado, Museu d’Història Natural no me queda del todo clara. Pero es parte del encanto, cada uno puede interpretar de cierto modo 🙂
    Mis favoritas son, por ahora, L’hivern (que la van abduir) y Els bons fotògrafs.
    Un saludo!

  8. empoweringbcn dijo:

    A mi particularmemt el disc em sembla brillant. Crec que els amics… tenen una carrera clarament ascendent. De tota manera, tambe he de dir que aixi com L’especies… em va entrar molt facilment des del principi, aquest he necessitat escoltar-lo sencer 10 o 12 vegades abans de gaudir-lo plenament. Que es un disc de major complexitat narrativa que els anteriors ho noto perque aixi com els altres de seguida me’ls sabia de memoria, aquest m’esta costant un collo de memoritzar. En general, li poso una nota molt alta I espero poder veure’ls aviat en directe.
    Moltes felicitats per l’analisi!!

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