“Coplas a la muerte de su padre”, de Jorge Manrique

Éste es otro de los títulos que recordaba de mi época escolar, como también recordabaResultado de imagen de coplas a la muerte de su padreperfectamente al autor del mismo. Siempre había tenido cierta curiosidad por leerlo, y en este verano de clásicos que me he marcado he tenido, por fin, ocasión de hacerlo.

Las Coplas a la muerte de su padre constituyen una extensa elegía, la inspiración de la cual supongo que no es necesario explicitar; basta con leer el título.

Tengo que admitir que me esperaba algo distinto de lo que me he encontrado. Imaginaba que todos los poemas irían en la línea de los de Garcilaso (desesperación, impotencia, llanto), -es una forma de hablar ya que Garcilaso es posterior a Manrique-. Sin embargo, no había caído en la cuenta de que también podrían tratar, directamente, sobre la figura de su padre, narrando episodios de su vida, como una forma de honrar su memoria. De estos últimos, como el contexto en el que pudieron ser escritos y los nombres que menciona me resultan completamente ajenos, no voy a compartir ninguno. Me centraré, en cambio, en tres poemas existencialistas del principio, que pueden ser mucho más universales

Este primer poema exhorta a vivir con los cinco sentidos y el alma despierta, alertando sobre lo poco duradero de lo placentero que deja lugar a lo doloroso. Hay quien dice que los dos últimos versos podrían ser el origen del refrán popular “cualquier tiempo pasado fue mejor”:

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

Dentro de la concepción cristiana de la vida; esta vida es la antesala de la verdadera Vida, la vida como un viaje hasta el Destino que Dios tiene preparado al final del mismo. De hecho, el comparar el morir con descansar, me ha recordado el origen de la palabra cementerio, que por lo visto viene del griego y significa dormitorio:

Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos,
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos.

Por último, otra reflexión harto existencialista sobre la fugacidad de la vida; Manrique se pregunta dónde van todas las cosas efímeras, especialmente la juventud y la salud, y quiere que esta perspectiva sirva para darnos cuenta de cuánto perdemos el tiempo tratando de “salvarnos la vida”.

Ved de cuán poco valor
son las cosas tras que andamos
y corremos,
que en este mundo traidor,
aun primero que muramos
las perdamos:
de ellas deshace la edad,
de ellas casos desastrados
que acaecen,
de ellas, por su calidad,
en los más altos estados
desfallecen.
Decidme: la hermosura,
la gentil frescura y tez
de la cara,
el color y la blancura,
cuando viene la vejez,
¿cuál se para?
Las mañas y ligereza
y la fuerza corporal
de juventud,
todo se torna graveza
cuando llega al arrabal
de senectud.

Resultado de imagen de jorge manrique

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